La importancia de estar bien asesorado

Si algo he aprendido a raíz del cierre de mi propia empresa, es que es fundamental estar bien asesorado.

En el momento en que tuve que presentar el concurso, y tramitar el expediente de regulación de empleo era consciente que era la única alternativa que tenía. Me hubiese gustado que las alternativas fueran distintas, poder mantener el negocio, el personal, … pero la situación era tan clara, que estaba segura de que la decisión que se había tomado era la mejor.

Tener asesores de confianza que sean claros, y que te ayuden a valorar las distintas alternativas a las situaciones que vive la empresa, hace que aparte de sentirte acompañado en la toma de decisiones, que puede ser bastante dura en determinados momentos, te hagan ver opciones que no habías valorado, o ver que hay veces que no hay mas alternativas,… según sea la situación, pero cuando implicas a profesionales en tu toma de decisiones, ves que tus criterios, tus análisis, se refuerzan, dando lugar a decisiones mas meditadas, discutidas, y razonadas.

Estos profesionales pueden formar parte o no de la plantilla de la empresa, ya hemos hablado anteriormente de la necesidad de profesionalizar la empresa, hay casos en los que no es necesario tener al asesor profesional en plantilla, sino contratar sus servicios como un externo, bien como un externo recurrente, o como un externo para un caso puntual.

No hace falta estar inmerso en una situación de crisis con la empresa avocada a un cierre para buscar tener el mejor asesoramiento, es preferible que dentro de los terceros que necesitas para el funcionamiento de tu empresa, busques a los mejores, que te transmitan tranquilidad, confianza y buen hacer, ya sea para un asesoramiento agronómico, de costes, de digitalización, legal, fiscal, mercantil….

O para conformar el órgano de gobierno de la empresa, tener asesores con experiencia en el consejo de administración. Añadir a este tipo de profesionales al órgano de gobierno, aporta tranquilidad a los accionistas que no tienen representación en él, y hace que en el caso de que la empresa sea familiar y sus miembros estén inmersos en la marcha y el día a día de la empresa, se ponga el foco en lo importante en las reuniones del consejo, y no se pierda el espíritu del órgano de gobierno, que busca sentar las bases para la continuidad y asegurar el futuro de la empresa.

El hecho de haber fundado o heredado una empresa y haberla vivido desde sus inicios no hace que seas experto en todo, por eso mi consejo es que se busquen a las personas que sean buenas en las áreas en las que sabes que necesitas de un asesor externo. Y que en épocas de cambios, crecimiento, decrecimiento, complejidad de las operaciones, pienses que existen consultores enfocados a pequeñas y medianas empresas, que buscan ayudarte a mejorar la gestión de la misma, y facilitar esos momentos de cambio, que generan estrés entre el personal de la empresa, no solo entre la dirección o la propiedad.

¿En qué momento se encuentra tu empresa? ¿necesitas asesoramiento? ¿hablamos?