Cuanto se escucha hablar de I+D+i y siempre lo asociamos a empresas grandes, a multinacionales…. pero no debería ser así.
Innovación: acción y efecto de innovar. Mudar o alterar algo, introduciendo novedades.
No hay que ser por lo tanto un inventor excéntrico, ni tener a uno contratado buscando hacer un producto que no existe para hacer I+D+i. Simplemente hay que buscar nuestra ventaja competitiva si la tenemos y ver si podemos mejorar algo, si somos los primeros en dar servicio postventa tratar de mejorarlo, si estamos desarrollando variedades de fruta que son buenas, continuar con las mejoras…
Muchas veces algo que surge por la inquietud de algún directivo de la empresa acaba siendo una innovación, esta se puede dar en productos, servicios, procesos, marketing o a nivel organizacional. Y estas inquietudes hacen que la empresa mejore en determinadas areas, lo que a veces resulta en una mayor o mejor ventaja competitiva de la empresa a la hora de enfrentarse a la competencia.
No es necesario tener un departamento de I+D+i y tener recursos dedicados a esa labor, sino que la innovación puede surgir de las inquietudes de mejorar en el día a día, de ofrecer un mejor producto, en mejorar procesos, o en abaratar costes… es por esto por lo que es interesante escuchar las opiniones de los trabajadores de como mejorarían su trabajo, porque al ser los que esta al pie del cañón realizando una determinada tarea una y otra vez, son los que mas pueden aportar para mejorar esos procedimientos a los que se enfrentan todos los días. También son a los que plantearle distintas alternativas, si la idea no surge de ellos para ver si en alguna medida llevar a cabo ciertos cambios mejoran el procedimiento, el producto….
Escuchar a tu personal, plantearles nuevas opciones, y que puedan opinar, ver las tendencias del mercado, valorar posibles cambios, buscarlos en la forma de hacer las cosas, aportando valor, son comienzos para acabar teniendo un departamento de I+D+i o para destinar ciertos recursos para buscar mejorar algo que ya hacemos.
Una vez planteemos la innovación como una constante en la empresa, y sepamos por dónde queremos ir y que necesidades de fondos tenemos, puede ser interesante recurrir a ayudas que se ponen a disposición de proyectos innovadores a través del CDTI, teniendo en cuenta las distintas formas de financiación que nos ofrecen, y que en algún caso, estos gastos además pueden ser fiscalmente beneficiosos para el calculo del Impuesto de Sociedades, por lo que el gasto aporta, en cuanto a la innovación que se consigue y al beneficio fiscal que se obtiene.