Empresas familiares: afrontando la crisis.

Debido a la situación de pandemia en que nos encontramos, y a que esta es la segunda crisis económica que se vive en lo que llevamos de siglo, las empresas familiares se enfrentan a un nuevo escenario en el que factores como la digitalización, la sostenibilidad, la reindustrialización, los nuevos hábitos de consumo…cambian la forma de competir, es por esto que la empresa tiene que adaptarse, y para eso se ve en la necesidad de reforzar sus bases.

Estas bases son:

1.- La empresa: la familia debe velar por la viabilidad a corto plazo de la empresa y por la sostenibilidad a largo plazo, debe preocuparse por su legado, la supervivencia de la empresa para transmitirla a las generaciones futuras, y que esta forme parte del patrimonio familiar. Se debe fijar la estrategia corporativa, y crear una estructura organizativa flexible, para que esta sea capaz de adaptarse a los cambios del entorno, crear las bases para poder anticiparse y generar capacidad de reacción.

2. La familia: en épocas de crisis, se necesita una familia cohesionada, las bajadas de ingresos y beneficios, la necesidad de liquidez, hacen que se aumenten las tensiones familiares, y se incrementen las discrepancias entre las distintas generaciones por las visiones dispares que tienen ante los mismos problemas. Aquí se hace imprescindible la figura del Consejo de Familia, o de tener consejeros independientes con capacidad para recomponer las relaciones familiares, buscando la cohesión necesaria y la colaboración entre las distintas generaciones de la familia.

3. El patrimonio: las crisis traen asociadas un deterioro en el patrimonio económico de la familia, es por esto que se debería diversificar las fuentes de ingresos que sustentan al mismo, y sentar las bases para que éste esté bien gestionado, y no se vea altamente deteriorado por los resultados de la empresa en tiempos adversos.

4. La reputación: la prudencia, la austeridad, el compromiso con la sociedad, el esfuerzo…. son valores de las familias empresarias, que se hacen necesarios comunicar. Las empresas que sobrevivan a la crisis lo harán por hacer las cosas bien, y este compromiso con la sociedad puede ser un factor clave en la perdurabilidad a largo plazo, porque el consumidor es consciente de qué empresas lo han intentado hacer bien, y cuales no , o cuales se han aprovechado de la situación, por lo que hacer las cosas bien, y saberlo comunicar se hace muy necesario hoy día.

Solo afianzando estas bases, se puede estar preparado para competir en el entorno cambiante en el que esta crisis nos ha situado, hay que pensar en la empresa familiar como un todo. Dado que las decisiones que se toman en ellas afectan no solo al negocio, sino a la familia, a su patrimonio y por lo tanto a su reputación.